El bejuco es una fibra vegetal de origen natural, ampliamente utilizada en la artesanía tradicional de diversas comunidades del estado, especialmente en la zona maya de Quintana Roo. Esta fibra se obtiene de plantas trepadoras como el bejuco y el Xoolop reconocidas por su resistencia, flexibilidad y durabilidad.
En comunidades como Kopchén, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, el uso del bejuco forma parte esencial de la vida cotidiana, la cultura y la economía local. Desde generaciones atrás, las personas artesanas han transformado esta fibra en piezas únicas que combinan funcionalidad, belleza y profundo valor cultural.
Proceso Artesanal: Cuidado en cada etapa
La elaboración de artesanías en bejuco implica un proceso meticuloso que refleja el conocimiento ancestral y el respeto por la naturaleza:
- Recolección consciente: El bejuco se recolecta en áreas naturales cercanas, seleccionando lianas de alta calidad. La poda se realiza a 30 cm del suelo para permitir su regeneración.
- Tratamiento tradicional: Se somete a cocción en leña durante dos horas aproximadamente, seguido de raspado y limpieza manual para conservar solo la fibra interior.
- Secado natural: La fibra se seca al sol o al calor de la leña en temporada de lluvias, lo que garantiza su resistencia y durabilidad.
- Tejido creativo: Una vez seco, el bejuco se teje o modela según el diseño. Por ejemplo, en Kopchén se elaboran canastas con forma de pavo, utilizando técnicas como el urdido y los nuditos, que dan vida a piezas decorativas y utilitarias.
Más que Artesanía: Identidad, Sustento y Sostenibilidad
Las piezas elaboradas con bejuco —como cestas, lámparas, sombreros, hamacas, muebles y adornos— son altamente valoradas en zonas turísticas por su autenticidad y calidad. Cada creación refleja el talento de las personas artesanas, quienes heredan técnicas transmitidas de generación en generación.
Además de preservar el patrimonio cultural, esta actividad impulsa la economía familiar y comunitaria, promoviendo el desarrollo sostenible en la región. El Xoolop por ejemplo, puede cosecharse durante todo el año, no es atacado por polilla y conserva su color natural, lo que lo convierte en una fibra ideal para prácticas de consumo consciente.
En la Plataforma Hecho en Quintana Roo, celebramos el arte que nace de la tierra y las manos que lo transforman. Descubre nuestras piezas en bejuco y conecta con una tradición que sigue viva, útil y profundamente hermosa.

