Hamacas de Quintana Roo: tradición que inspira y sostiene comunidades

El urdido de hamacas en Quintana Roo es más que un oficio: es un legado cultural que fortalece la identidad maya y genera desarrollo comunitario. Cada pieza, elaborada con técnicas ancestrales transmitidas de generación en generación, refleja creatividad, resiliencia y arraigo.

Las hamacas producidas en nuestras comunidades son símbolo de descanso, belleza y herencia viva, además de motor económico para familias artesanas. En la Plataforma Hecho en Quintana Roo celebramos este arte que une tradición y futuro, invitando a consumidores, aliados y medios a descubrir la autenticidad de nuestras raíces.

Herencia viva: el urdido como legado familiar

En las comunidades mayas, el arte del urdido de hamacas es una tradición profundamente arraigada. Sus técnicas, transmitidas de generación en generación, son un puente entre pasado y presente. Madres, padres, hijas e hijos comparten aprendizajes que fortalecen la continuidad de este oficio, manteniendo viva una práctica que resiste el paso del tiempo y se adapta a las nuevas generaciones.

Conocimiento y técnica: precisión que se convierte en arte

Para elaborar una hamaca se emplean dos sistemas principales: el de espuma y el de agua. Ambos permiten aplicar técnicas de urdido que van desde una aguja hasta cinco agujas simultáneas, alcanzando niveles de detalle excepcionales que requieren disciplina, ritmo y conexión con la tradición.


Con el tiempo, estas técnicas han evolucionado, incorporando innovaciones que enriquecen la estética y la funcionalidad. Puntadas como perro, conejo, jirafa, tablero, flores, mariposa, flechas, corazones, serpentinas, arroz y pinos, junto con brazos tipo red o tradicionales, aportan comodidad, estabilidad y durabilidad, convirtiendo cada pieza en una obra única.

Proceso artesanal: paciencia, diseño y sensibilidad cultural

El urdido comienza con la selección del hilo y la preparación del bastidor. Los colores se eligen con cuidado para evocar la indumentaria maya, los paisajes de la región y la sensibilidad estética de cada artesana o artesano. Así, las figuras y patrones que emergen en cada hamaca son más que diseños: son narrativas culturales que transmiten identidad y belleza.

Identidad y desarrollo comunitario

El urdido de hamacas es mucho más que un oficio: es un motor de desarrollo local. En los municipios del centro y sur del estado, niñas, jóvenes, personas adultas y personas con discapacidad encuentran en esta práctica una oportunidad para fortalecer su autonomía, aportar a la economía familiar y preservar un legado cultural. Cada hamaca es testimonio de resiliencia, historia e identidad compartida.

Un legado que sigue vivo

En la Plataforma Hecho en Quintana Roo celebramos este arte que combina tradición, creatividad y profundo arraigo cultural. Las hamacas que nacen de las manos de nuestras artesanas y artesanos representan un legado vivo que se urde día a día, equilibrando utilidad, belleza y herencia ancestral.

Las hamacas con el Distintivo Hecho en Quintana Roo garantizan autenticidad, calidad y arraigo cultural, convirtiéndose en piezas que transmiten historia, confianza y orgullo por nuestras raíces.

¡Descubre las hamacas de Quintana Roo y conecta con una tradición que sostiene, inspira y envuelve la historia de nuestra tierra.!

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